Vecinos del barrio de Romo, en Getxo, han trasladado su malestar por una situación que, según aseguran, se repite de forma habitual en la calle Gobelaurre, concretamente en las inmediaciones de una panadería situada cerca de la conocida rotonda del Soplador.
La denuncia apunta a la presunta actividad irregular de este establecimiento, que, según el testimonio vecinal, estaría vendiendo alcohol a altas horas de la noche sin autorización, generando un foco constante de conflictos en la vía pública.
De acuerdo con el relato recibido, el problema se intensifica tras el cierre de los bares de la zona. En ese momento, numerosos clientes se concentran en los alrededores del local, prolongando el consumo de alcohol en la calle. Los vecinos describen escenas de gritos, peleas, golpes a vehículos estacionados e insultos, que se extienden hasta bien entrada la madrugada.
“No nos dejan dormir ningún día de la semana”, señala el denunciante, quien asegura que la situación no distingue entre días laborables o fines de semana. “Hay noches en las que se escuchan peleas, gente gritando o incluso comportamientos incívicos muy graves”, añade.
Uno de los episodios más recientes, según relatan, tuvo lugar el pasado 2 de abril, cuando varios residentes se despertaron sobresaltados a las cuatro de la mañana por golpes en los coches y gritos en la calle.
Entre los hechos denunciados, también se mencionan comportamientos inapropiados en plena vía pública. Además, algunos vecinos aseguran que la venta de alcohol se realizaría de manera encubierta.
Según indican, a ciertos clientes se les habría pedido que ocultaran las bebidas para evitar ser vistos, lo que alimenta las sospechas de una posible actividad fuera de la normativa.
La preocupación vecinal no es nueva. Afirman que ya han contactado en repetidas ocasiones con la policía municipal, pero denuncian falta de intervención efectiva. “Se llama a los municipales, pero no están acudiendo ni sancionando la situación”, lamenta la persona denunciante.
Ante este escenario, los residentes de la zona aseguran sentirse al límite y reclaman una actuación urgente por parte de las autoridades. Consideran que se trata de un problema de convivencia que afecta directamente a su descanso y calidad de vida, y exigen medidas para garantizar el cumplimiento de la normativa y la tranquilidad en el barrio.
La situación en Gobelaurre vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre el control de la venta de alcohol fuera de horario y el impacto del ocio nocturno en zonas residenciales de Getxo.




