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«Su domicilio se está convirtiendo en una cárcel»: una vecina de Algorta denuncia meses de espera para instalar una plataforma salvaescaleras

La plataforma está aprobada y pagada por la comunidad, pero su instalación continúa pendiente de los permisos municipales, según denuncia una vecina al Diario de Getxo

Una vecina de Algorta se ha puesto en contacto con el Diario de Getxo para trasladarnos una situación que está afectando directamente a una persona con serias limitaciones de movilidad y que, según denuncia, continúa sin solución pese a que la comunidad ya ha dado el paso necesario para instalar una plataforma salvaescaleras.

Según explica la vecina, en el portal reside una persona con graves problemas de movilidad y la comunidad tiene aprobada y pagada desde hace varios meses una plataforma salvaescaleras que permitiría facilitar el acceso desde el portal hasta el ascensor.

Sin embargo, la instalación no puede llevarse a cabo porque, según el relato trasladado al Diario de Getxo, faltan los permisos municipales correspondientes.

La vecina denuncia además que la comunidad se encuentra en una situación de «impotencia» porque el Ayuntamiento no les da siquiera una fecha aproximada para la resolución de esos permisos.

No poder salir de casa para ir al médico

Las consecuencias de esta espera, según explica, van mucho más allá de una cuestión administrativa.

La falta de la plataforma está dificultando que la persona afectada pueda acudir a citas médicas, tratamientos o simplemente salir a la calle con normalidad.

«Esta situación está dificultando la asistencia a citas médicas, tratamientos o simplemente acceder a la calle, convirtiendo el domicilio de esta persona en una cárcel», señala la vecina en el mensaje remitido al Diario de Getxo.

Una frase que resume la gravedad de una situación en la que una solución de accesibilidad ya está aprobada y pagada, pero continúa sin poder instalarse.

Una solución preparada que sigue parada

La denuncia vecinal pone el foco en una contradicción difícil de ignorar: existe una solución concreta para mejorar la accesibilidad del inmueble, la comunidad ha decidido llevarla adelante y la plataforma está pagada, pero su instalación permanece pendiente de una autorización administrativa.

La vecina asegura que se sienten «impotentes» ante una situación para la que, por el momento, ni siquiera disponen de una fecha aproximada de resolución.

El caso llega al Diario de Getxo directamente de una vecina, que reclama que se agilicen los permisos para que la plataforma pueda instalarse cuanto antes.

Porque para quien tiene serias dificultades de movilidad, poder salir de su propia casa no debería convertirse en una espera indefinida detrás de un trámite administrativo.