Resulta lamentable que el barrio más poblado de Getxo siga sin un espacio digno y suficientemente amplio para sus personas mayores, mientras el Ayuntamiento ha optado por soluciones que no responden a esa necesidad.
En 2017, el Ayuntamiento de Getxo cedió a la Asociación de Jubilados de Algorta (AJANE) un local municipal de apenas 93 metros cuadrados en la calle Juan Bautista Zabala. Un espacio reducido para atender las necesidades de las personas mayores de uno de los barrios más poblados del municipio.
Cinco años después, en 2022, el Consistorio anunciaba Urgull Zentroa, un proyecto que mezclaba el emprendimiento cultural y creativo con las actividades dirigidas a los mayores. Un nuevo experimento que no resolvía la cuestión fundamental: ¿dónde está el hogar del jubilado que necesita Algorta?
Las personas mayores no necesitan que se experimente con sus espacios de encuentro ni que se disfracen de innovación las soluciones a medias. Necesitan instalaciones adecuadas, amplias y pensadas para ellas, donde puedan reunirse, participar en actividades y relacionarse sin tener que compartir necesariamente sus espacios con proyectos que persiguen otros objetivos.
El antiguo hogar del jubilado de la calle Urgull cerró hace años. Desde entonces, las soluciones anunciadas no han estado a la altura de una necesidad evidente.
Algorta merece un hogar del jubilado en condiciones. Resulta difícil justificar que, después de tantos años, los partidos gobernantes (PNV y socialistas) no hayan dado una respuesta satisfactoria a una demanda tan básica.
Las personas mayores han contribuido durante décadas a construir el municipio. No merecen que sus necesidades queden relegadas mientras se anuncian proyectos novedosos que no solucionan el problema de fondo.




