﻿{"id":13378,"date":"2015-07-12T00:01:43","date_gmt":"2015-07-11T22:01:43","guid":{"rendered":"http:\/\/www.diariodegetxo.es\/?p=13378"},"modified":"2015-07-22T23:28:53","modified_gmt":"2015-07-22T21:28:53","slug":"jazz-blues-y-don-pio-lindegaard","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodegetxo.es\/?p=13378","title":{"rendered":"Jazz, Blues y Don Pio Lindegaard"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Nadie dijo que fuera f\u00e1cil el jazz. Ni escucharlo, ni entenderlo, ni menos todav\u00eda promocionarlo. La m\u00fasica de los negros del sur de Estados Unidos, nacida en la segunda mitad del siglo XIX, hecha por y para esclavos, ha pasado a convertirse en un producto selecto, digno de gourmets musicales y no apto para todos los p\u00fablicos. Es un poco como la \u00f3pera que, seg\u00fan en qu\u00e9 c\u00edrculos te muevas, debes decir que te \u201cfasciiiiinaaaa\u201d o que, muy al contrario, la encuentras un petardo imposible de soportar y, adem\u00e1s, una apolog\u00eda del sobrepeso y la comida basura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A Pio Lindegaard, que con ese nombre tuvo las santas narices de nacer en Amorebieta, el jazz le apasionaba al punto de que su propia hija afirm\u00f3 que tuvo como objetivo vital el de\u00a0 \u201cviciar y envenenar a cuantos m\u00e1s mejor\u201d con \u00e9l. Lo intent\u00f3 por todos los medios y as\u00ed, para 1958, ya hab\u00eda fundado el primer Jazz Club de Bilbao, que funcion\u00f3 hasta mediados de los sesenta. Ingeniero termodin\u00e1mico de formaci\u00f3n, y quiz\u00e1 por eso, fue capaz de comprender lo hermoso de las contradicciones mel\u00f3dicas del jazz, de sus variaciones, escalas e improvisaciones que sobre una partitura se antojan imposibles pero que milagrosamente no lo son cuando las ejecuta un negro de piel o de alma en la penumbra de un club lleno de humo. Nada m\u00e1s partir de entre nosotros, al encuentro presuroso de Louis Armstrong y John Coltrane, su familia tuvo uno de los gestos m\u00e1s generosos que se pueden tener con la herencia de un padre, cediendo al pueblo de Getxo la friolera de 20.000 art\u00edculos relacionados con este estilo musical, es decir, su colecci\u00f3n particular, reunida con mimo y dedicaci\u00f3n a lo largo de los a\u00f1os. M\u00e1s de 8.000 discos, casetes, grabaciones de programas de radio, fotograf\u00edas, revistas, manuscritos y carteles de conciertos, que est\u00e1n desde el a\u00f1o 1999 accesibles al p\u00fablico en la Escuela de M\u00fasica Andr\u00e9s Isasi, el conservatorio de Las Arenas de toda la vida. Resta decir aqu\u00ed que Don Pio fue tambi\u00e9n colaborador, jurado e incluso embajador europeo del Festival Internacional de Jazz de Getxo desde sus inicios. Y tambi\u00e9n, pero esto m\u00e1s por completar su biograf\u00eda que por venir a cuento, que fue c\u00f3nsul de Dinamarca en Bilbao durante casi cuarenta a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recientemente acabada la \u00faltima edici\u00f3n del Getxo Jazz, las cifras de p\u00fablico ni suben ni bajan sino todo lo contrario. El festival se mantiene en unos discretos 12.000 asistentes seg\u00fan cuentas oficiales, lo que a m\u00ed no me parece del todo mal. El que quiera masas que arranque con la mochila y las litronas para el BBK Live. Creo que en tiempos en que la m\u00fasica ya no se compra ni casi se vende, en los que uno se descarga la obra de cualquier artista, la escucha un rato y la borra, no vaya a ocuparle unos megas que le impidan luego bajarse la \u00faltima de Torrente, es un m\u00e9rito mantenerse y m\u00e1s a\u00fan estar afianzado en el panorama musical nacional e internacional, tanto por tradici\u00f3n como por calidad de int\u00e9rpretes. Ya me gustar\u00eda saber qu\u00e9 habr\u00eda sido de Mozart si hubiera existido internet en su tiempo o si hubiera tenido que competir con el gran Paquirr\u00edn que, al igual que \u00e9l, tambi\u00e9n es m\u00fasico. As\u00ed que, gracias Don Pio, porque all\u00ed donde est\u00e9 se ve que sigue usted teniendo mano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A rengl\u00f3n seguido, calienta motores el Getxo Blues, que es igual que el Getxo Jazz pero de otra manera. El a\u00f1o pasado, las actuaciones tuvieron unas ventas de entre 1.000 y 1.500 entradas por concierto, lo que tampoco est\u00e1 mal. El blues, sin ser tampoco una m\u00fasica de masas, es m\u00e1s popular, m\u00e1s entendible por p\u00fablicos menos doctos y atrae a buena parte de la parroquia del rock and roll ya que a veces es tanta la fusi\u00f3n entre ambos estilos, que los hace pr\u00e1cticamente indistinguibles. Se observa, sin embargo, en los \u00faltimos a\u00f1os un envejecimiento de la plantilla de fans un tanto alarmante. Pasa como con la Ertzaintza, que la mayor\u00eda frisan la cincuentena sin que se divise en lontananza un relevo generacional que permita asegurar las cifras actuales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed, a falta de figuras de referencia, perm\u00edtanme ser yo el consejero y su gu\u00eda para la elecci\u00f3n de conciertos. Los tres programados gozan de calidad suficiente para su goce y disfrute, pero hay dos -ya se que no es mojarse mucho- que no deben perderse. Para empezar, Maceo Parker, saxofonista de James Brown y Prince, no digo m\u00e1s. Si a uno le gusta la m\u00fasica con alma, ese es Maceo, que no sopla sino susurra dentro de su tubo con una exquisitez y una elegancia que te hacen cosquillas en las tripas e incluso algo m\u00e1s abajo si la compa\u00f1\u00eda es la que tiene que ser. Pero si lo que desea el lector es marcha genuina, saltos y desenfreno, entonces recomiendo al gran Eric Sardinas, el californiano de Fort Lauderdale que, junto a su banda Big Motor, toca ese engendro llamado dobro o guitarra resof\u00f3nica, con una potencia que para si quisieran AC\/DC. Es la tercera vez que nos visita y la primera que no podr\u00e9 alucinar con su m\u00fasica, l\u00e1stima. Eso s\u00ed, de la desgracia de su apellido no le salva nadie a este muchacho. Confieso que la primera vez estuve a punto de no ir a verle porque nunca imagin\u00e9 que alguien llamado Sardinas pudiera gustarme si no me lo presentaban entre pan y pan o alojado en una lata. Una frivolidad imperdonable por mi parte, lo reconozco.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En fin, que oferta hay para este fin de semana y por cuatro perras. Conciertos con gente pero sin multitudes, tan cerca como para poder dejar el coche en casa, a tiro de piedra del metro, con bares y sitios para picar algo al lado y restaurantes donde quedar bien invitando a buen pescado si se tienen posibles. Tonto el que no venga.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nadie dijo que fuera f\u00e1cil el jazz. Ni escucharlo, ni entenderlo, ni menos todav\u00eda promocionarlo. 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