La Ertzaintza ha detenido este viernes en Getxo a dos personas, una mujer de 40 años y un hombre de 46, acusadas de un delito de prostitución coactiva que presuntamente se desarrollaba en una vivienda del barrio de Algorta. En el operativo policial han sido liberadas tres mujeres que ejercían la prostitución en condiciones abusivas y que ya han recibido asistencia y protección especializada.
La actuación es el resultado de una investigación iniciada en noviembre del pasado año por la comisaría de la Ertzaintza de Getxo. El dispositivo desplegado durante la mañana de este viernes ha contado también con la colaboración de la Unidad Canina y de la Policía Local.
Según ha informado la Ertzaintza, las víctimas son tres mujeres de 32, 43 y 37 años, dos de origen hispanoamericano y una de procedencia europea, que se encontraban en una situación de extrema vulnerabilidad. Todas ellas ejercían la prostitución en un piso de Algorta bajo un estricto control por parte de los responsables de la trama.
La investigación ha permitido determinar que la mujer detenida era la encargada de supervisar de forma permanente a las mujeres que pasaban por la vivienda para ejercer la prostitución. Este control se mantenía mediante amenazas y el temor a posibles represalias. Además, las víctimas eran presuntamente coaccionadas para no revelar su situación y para consumir sustancias estupefacientes.
Las condiciones de vida dentro del inmueble eran especialmente precarias. Las mujeres residían en situación de hacinamiento y, en ocasiones, tenían que compartir cama.
Asimismo, debían entregar la mitad de los ingresos obtenidos por sus servicios a los responsables de la explotación. Según las pesquisas policiales, únicamente podían abandonar la vivienda durante dos horas al día, permaneciendo el resto del tiempo disponibles ante la posible llegada de clientes.
Durante el registro practicado en el piso, los agentes incautaron 900 euros en efectivo, un datáfono y varias pastillas de viagra.
Posteriormente fue arrestado el supuesto cabecilla del grupo, un hombre de 46 años nacional, al que se atribuye la gestión del alquiler de la vivienda y la recogida de la recaudación obtenida por la actividad prostitucional.
Los dos detenidos serán puestos a disposición judicial una vez concluyan las diligencias policiales. Mientras tanto, las tres mujeres liberadas han sido derivadas a recursos asistenciales especializados para garantizar su atención y protección.




