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La Ertzaintza impone el apagón informativo y oculta los incidentes de la Nochevieja en Getxo

La Ertzaintza vuelve a levantar un muro de silencio y opacidad informativa. Una vez más, la policía autonómica vasca se niega a facilitar datos de interés público sobre los sucesos ocurridos durante una noche especialmente sensible: la celebración de la Nochevieja en Getxo.

Desde el Diario de Getxo, este medio ha solicitado conocer el número total de incidencias atendidas por la Ertzaintza durante la noche del 31 de diciembre y la madrugada del 1 de enero, así como su desglose por tipología —peleas, altercados, robos, agresiones u otros incidentes— con el objetivo de informar con rigor a la ciudadanía.

La respuesta de la Ertzaintza ha sido tan escueta como preocupante. Ante la pregunta formulada por este medio, desde la policía autonómica se ha limitado a afirmar que “no podemos aportar este tipo de datos”, sin ofrecer ninguna explicación adicional, sin justificar los motivos y sin mostrar el más mínimo ejercicio de transparencia.

Esta negativa supone, de facto, un secuestro de la información y una vulneración del derecho de los ciudadanos a estar informados sobre los hechos relevantes que ocurrieron en su municipio durante una noche marcada tradicionalmente por un aumento de incidentes y actuaciones policiales.

Resulta especialmente grave que, lejos de ampliar información o contextualizar su decisión, la Ertzaintza opte por el silencio absoluto, negándose a rendir cuentas sobre su actuación y sobre los sucesos que afectaron a la seguridad ciudadana en Getxo.

La actitud de la Ertzaintza no solo impide el trabajo periodístico, sino que alimenta la desconfianza, refuerza la sensación de opacidad institucional y priva a la ciudadanía de conocer qué ocurrió realmente en una noche que movilizó importantes recursos policiales.

En una sociedad democrática, la transparencia no es una concesión, sino una obligación. Negar datos básicos sobre incidencias policiales no protege a la ciudadanía, sino que la mantiene en la ignorancia. Y una ciudadanía desinformada es una ciudadanía más vulnerable.

Mientras la Ertzaintza cierra la puerta a la información, los vecinos de Getxo se quedan sin respuestas. Sin datos. Sin explicaciones. Y, una vez más, sin la transparencia que merecen.