La supresión de 45 plazas de aparcamiento por las obras del Consorcio de aguas en la zona de entrada al Puerto Viejo, sin que se hayan planteado medidas compensatorias, ha sido el detonante que ha llevado a los vecinos a acudir al Ayuntamiento para exigir soluciones.
Los residentes aseguran que la eliminación de estas plazas durante 18 meses, en un área ya tensionada por la falta de estacionamiento, ha colmado su paciencia. Denuncian que no se ha previsto ninguna alternativa provisional para paliar el impacto de las obras ni se han habilitado otros espacios disponibles para compensar la pérdida.
Durante su comparecencia en el ayuntamiento, también han expuesto otras problemáticas que, según afirman, llevan años arrastrando: falta de previsión en las actuaciones municipales, escasa planificación, averías en el ascensor que se prolongan en el tiempo y decisiones que afectan directamente a su vida cotidiana.
Sostienen que la eliminación de las 45 plazas sin opciones compensatorias o alternativas ha sido “la gota que colma el vaso” y reclaman una respuesta urgente, planificación real y soluciones concretas que eviten que la situación continúe deteriorándose.




