Alertan de riesgos para la seguridad y acusan al Ayuntamiento de actuar sin cobertura urbanística ni transparencia

Los vecinos de la calle Osabene, en Getxo, han alzado la voz contra la ejecución de un carril bici en pleno trazado peatonal, una actuación que consideran “injustificada, peligrosa y contraria a la normativa urbanística vigente”.
Según trasladan a este medio, las primeras señales de la intervención aparecieron el pasado 30 de marzo, cuando comenzaron a marcarse sobre el pavimento unas líneas que anticipaban la creación de un carril central en una vía hasta ahora de uso exclusivamente peatonal. Un día después, operarios presentes en la zona confirmaron a los residentes que el Ayuntamiento proyectaba la construcción de un bidegorri en el centro de la calle.
Ante esta situación, los vecinos registraron un primer escrito el 1 de abril en el Ayuntamiento de Getxo solicitando la reconsideración del proyecto y la suspensión cautelar de las obras. Posteriormente, el 7 de abril, reiteraron su petición exigiendo la paralización inmediata de los trabajos.
Sin embargo, denuncian que no han recibido respuesta alguna por parte del Consistorio, pese a haber dirigido sus escritos tanto a Alcaldía como al área de Infraestructuras. Además, aseguran haber intentado contactar telefónicamente sin éxito con responsables municipales.
Mientras tanto, las obras han seguido adelante.
Riesgos para peatones y accesos bloqueados
El principal argumento vecinal se centra en la seguridad. La calle Osabene ha sido históricamente peatonal, con prioridad absoluta para los viandantes. La introducción de un carril bici, advierten, reduce drásticamente el espacio de tránsito y genera situaciones de riesgo directo.
Según detallan, la distancia entre las puertas de las viviendas y el trazado previsto del carril bici sería de apenas 1,57 metros en los números impares y 1,20 metros en los pares, una proximidad que consideran incompatible con la seguridad, especialmente teniendo en cuenta la presencia de menores y personas mayores.
Además, denuncian que el nuevo diseño interfiere en accesos a viviendas y garajes, afectando tanto a residentes como a vehículos que entran y salen de la zona, lo que incrementaría el riesgo de accidentes.
Más allá de la seguridad, los vecinos sostienen que la actuación carece de respaldo legal. Según exponen, el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Getxo, aprobado definitivamente el 10 de noviembre de 2025, establece para la calle Osabene un uso exclusivamente peatonal.
Tras analizar tanto la aprobación inicial como la provisional del planeamiento, aseguran que en ningún documento se contempla la implantación de un carril bici en esta vía, manteniéndose en todo momento su calificación como zona peatonal.
Por ello, consideran que la ejecución del bidegorri “no tiene cobertura legal conforme a la ordenación urbana vigente”.
Otro de los aspectos que más críticas ha generado es la ausencia total de comunicación previa. Los residentes aseguran que no fueron informados en ningún momento de la intervención antes del inicio de los trabajos.
No fue hasta el 10 de abril, tras la presentación de los escritos, cuando el Ayuntamiento distribuyó en los buzones un documento informativo sobre el proyecto, incluyendo calles afectadas y presupuesto.
Para los vecinos, esta actuación evidencia una “falta de transparencia” y una gestión que califican de “deficiente” en términos de participación ciudadana.
Crece el malestar vecinal
Con las obras ya en marcha y sin respuesta institucional, el malestar entre los residentes de Osabene va en aumento. Consideran que se está imponiendo una infraestructura que altera la naturaleza de la calle, compromete la seguridad y contradice el planeamiento urbano vigente.
A la espera de una respuesta oficial, los vecinos no descartan nuevas acciones para frenar un proyecto que, aseguran, nunca debió iniciarse en estas condiciones.




