El Pleno de febrero del Ayuntamiento de Getxo fue escenario de muchas intervenciones ciudadanas muy críticas, pero en este artículo destacamos una de ellas.
Una vecina solicitó públicamente la dimisión de la alcaldesa, Amaia Aguirre, por lo que calificó como “inacción” ante el mal estado y el funcionamiento irregular de las escaleras mecánicas de Salsidu.
Según relató, es la segunda vez que acude al Pleno para abordar esta cuestión. La primera, recordó, fue el 30 de abril del pasado año, cuando expuso el “pésimo funcionamiento” de estas infraestructuras y recibió —según afirmó— el compromiso de que se solucionaría la situación.
“Han pasado diez meses y sigue todo igual”, denunció durante su intervención. A su juicio, este tiempo transcurrido sin una solución efectiva evidencia “falta de consideración, de empatía y de respeto hacia la ciudadanía”, especialmente hacia las personas mayores y con movilidad reducida. En este punto, mencionó el caso de su madre, de 87 años, como ejemplo de las dificultades que genera la avería continuada de las rampas.
La vecina fue más allá y cuestionó el liderazgo de la alcaldesa, asegurando que, de existir una gestión eficaz, el problema “se habría solucionado en dos semanas como mucho”. “Palabras puede tener muchas, pero las acciones son lo que cuentan”, afirmó, antes de pedir de forma expresa su dimisión:
“Le pido que dimita y deje paso a alguien con un liderazgo personal, con gestión transparente y justa”.
La cuestión de las nueve rampas mecánicas de Salsidu ha sido objeto de quejas vecinales en los últimos años debido a averías y paradas recurrentes. Si bien el pasado 25 de febrero lograron que funcionasen 5 de las 9 rampas convirtiéndose en un hecho insólito, este 3 de marzo vuelven a ser solo tres las que se encuentran activas.




