El terremoto político provocado por el ‘caso del palacete’ se cobra su consecuencia más relevante hasta la fecha en Getxo, tras el cese de tres concejales.
El PNV ha decidido apartar a Amaia Aguirre y designar a Irkus Ansotegui como candidato a la alcaldía de cara a las próximas elecciones municipales.
La decisión, conocida esta misma mañana, supone un movimiento de gran calado dentro del partido nacionalista. No en vano, se trata del mismo aparato que en 2023 respaldó a Aguirre para liderar la candidatura nacionalista y que ahora opta por un relevo tras una legislatura marcada por la crisis urbanística y judicial del edificio de San Nicolás 11, destapada por el Diario de Getxo.
El denominado ‘caso del palacete’ ha desencadenado una cadena de acontecimientos que han erosionado gravemente la estabilidad del gobierno municipal. Los registros de la Ertzaintza en el Ayuntamiento, el cese de tres concejales del equipo de gobierno y la judicialización del asunto han provocado un auténtico terremoto político cuyos efectos siguen vigentes.
En este contexto, la elección de Ansotegui representa un intento del PNV de tomar distancia respecto a la gestión de los últimos años y abrir una nueva etapa. El movimiento, gestado desde dentro del propio partido, evidencia que las consecuencias del escándalo no solo han impactado en la estructura municipal, sino que también han obligado a reconfigurar la estrategia electoral de la formación.
Lejos de cerrarse, la crisis sigue proyectando sus efectos sobre la política local. Esta vez, con una decisión que marca un antes y un después en el liderazgo del PNV en Getxo y que anticipa una campaña electoral marcada por la sombra del ‘caso del palacete’.




