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Los envíos semanales de Getxoberri saturan buzones, dificultan el correo y exponen pisos desocupados

Otra semana más, los buzones de los vecinos aparecen literalmente bloqueados por el reparto masivo del periódico municipal Getxoberri. La imagen lo deja claro: sobres y cartas quedan atrapados detrás de un panfleto institucional que nadie ha pedido y que muchos ya consideran abiertamente propaganda política.

Lejos de cumplir una función informativa, este medio municipal se percibe cada vez más como un instrumento de autobombo del equipo de gobierno. Bajo una apariencia de “periódico”, se repiten titulares triunfalistas, autocomplacientes y, según denuncian vecinos, alejados de la realidad cotidiana. “No informan, se aplauden a sí mismos”, resume con contundencia un residente.

El problema no es solo el contenido, sino también la forma. La distribución indiscriminada satura los buzones, dificulta la recepción de correspondencia importante y, lo que es más grave, puede delatar viviendas vacías al acumularse ejemplares sin recoger durante días.

Resulta difícil justificar que recursos públicos se destinen a una publicación que genera rechazo y molestias evidentes. Más aún cuando existen canales digitales y opciones menos invasivas para informar a la ciudadanía.

Mientras el ayuntamiento sigue repartiendo su relato semana tras semana, los vecinos siguen soportando las consecuencias: buzones inutilizados, papel innecesario y una comunicación institucional que muchos consideran más propaganda que servicio público.