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«Parece que quienes no saben euskera no están invitados a las fiestas de Andra Mari»: críticas en Getxo por unas fiestas de San Isidro excluyentes

Diario de Getxo rechaza difundir el programa festivo al considerar que excluye a los castellanohablantes y convierte unas fiestas populares en un instrumento de propaganda política.

La comisión de fiestas de Andra Mari de Getxo ha difundido el programa oficial de las celebraciones de 2026 exclusivamente en euskera, una decisión que ha provocado críticas entre vecinos castellanohablantes que consideran que el cartel tiene un carácter excluyente.

Un ciudadano ha denunciado ante este medio que “parece ser que los que no saben euskera no están invitados a las fiestas de Andra Mari”, lamentando que no exista una versión en castellano pese a tratarse de unas fiestas populares dirigidas al conjunto de los vecinos del municipio.

El programa incluye conciertos, actividades infantiles, deporte rural y actos culturales, pero toda la información aparece únicamente en euskera. Para algunos residentes, esto dificulta la participación de quienes no conocen la lengua vasca y transmite una imagen poco integradora en una localidad con una amplia población castellanohablante.

Además, varios vecinos también han mostrado su rechazo al contenido político incluido en la programación festiva. Entre los actos previstos figura una charla titulada “Palestina: música y resistencia”, así como una convocatoria denominada “Marcha de los monstruos sionistas”, incluida en la jornada del sábado.

Los críticos consideran que este tipo de iniciativas “poco tienen que ver con la tradición de unas fiestas locales” y acusan a los organizadores —a quienes vinculan ideológicamente con el entorno de EH Bildu— de “politizar constantemente” unas celebraciones que, a su juicio, deberían centrarse en el carácter popular y vecinal de las fiestas.

Desde Diario de Getxo hemos tomado la decisión de omitir y no dar difusion en nuestro canales al programa festivo de Andra Mari al considerar que los organizadores “han dejado patente que no buscan celebrar unas fiestas populares abiertas a todos, sino utilizar las celebraciones como herramienta de difusión política”, algo que, según critican, se realiza “con el permiso y el visto bueno del Ayuntamiento”.