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Un mes después de la imagen idílica difundida por el ayuntamiento durante la visita de la corporación, el Fuerte de La Galea vuelve al abandono

La imagen vendida por el Gobierno de Amaia Aguirre se desvanece apenas unas semanas después: maleza, restos de poda y suciedad vuelven a apoderarse de uno de los monumentos más emblemáticos de Getxo.

El 26 de junio el Ayuntamiento de Getxo remitía a los medios de comunicación una nota de prensa para anunciar el inicio del proceso de recuperación del Fuerte de La Galea. El comunicado iba acompañado de una fotografía cuidadosamente elegida: un monumento limpio, despejado y en un estado aparentemente impecable, coincidiendo con la reciente visita de la corporación municipal.

Sin embargo, apenas un mes después, la realidad es muy distinta.

Imágenes actuales del Fuerte muestran un espacio que vuelve a transmitir abandono. Restos de poda acumulados junto a la entrada principal, vegetación creciendo sin control sobre los muros históricos y una sensación general de dejadez contrastan de forma llamativa con la fotografía difundida por el propio Ayuntamiento hace solo unas semanas.

La comparación entre ambas imágenes resulta difícil de justificar. Mientras la fotografía institucional proyectaba una imagen idílica del monumento, la situación actual evidencia que aquel acondicionamiento fue, como mucho, una actuación puntual para preparar la visita oficial y la posterior campaña de comunicación.

El Gobierno municipal aseguraba entonces que ya se habían realizado labores de limpieza, acondicionamiento del entorno, trabajos de jardinería y distintas actuaciones para iniciar la recuperación del Fuerte, además de presentar el futuro Plan Estratégico para su restauración y uso social.

Sin embargo, el estado actual del enclave invita a preguntarse cuánto ha durado realmente ese supuesto esfuerzo de mantenimiento. Si un espacio recién acondicionado vuelve a degradarse en apenas unas semanas, resulta evidente que no existe un seguimiento adecuado ni una verdadera apuesta por conservar el monumento en condiciones dignas.

Lo preocupante no es únicamente la presencia de maleza o de restos vegetales. Lo verdaderamente grave es la sensación de que la prioridad del Ejecutivo local vuelve a ser la imagen institucional antes que el mantenimiento continuado del patrimonio.

La secuencia parece repetirse: limpieza apresurada antes de una visita oficial, fotografías cuidadosamente seleccionadas para los medios y, una vez terminada la sesión de fotos, regreso al abandono cotidiano.

El Fuerte de La Galea constituye uno de los elementos patrimoniales más importantes de Getxo y fue, además, una de las propuestas más respaldadas por la ciudadanía en los Presupuestos Participativos de 2025. Precisamente por ello, merece algo más que actuaciones de escaparate.

La conservación del patrimonio no puede depender del calendario de visitas institucionales ni de las necesidades propagandísticas del Gobierno municipal.

Los vecinos esperan un compromiso permanente, no un lavado de cara temporal destinado a proyectar una imagen que, apenas un mes después, queda completamente desmentida por la realidad.