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Las familias de waterpolo del Getxo Igeriketa denuncian el cierre «injustificado» de la sección tras más de 30 años

La gerencia del club ha dejado fuera de competición a tres equipos y 36 menores pese a que, según los afectados, ya cuenta con entrenadores titulados en plantilla

Las familias de los deportistas de waterpolo del Getxo Igeriketa (GIBKE) han denunciado públicamente que la gerencia del club y su Junta Directiva han forzado el cierre de la sección, dejando sin competición a tres equipos y a 36 menores tras más de treinta años de historia en Getxo. El plazo federativo para inscribir a los equipos en las ligas expiró la semana pasada sin que la directiva formalizara la inscripción.

Una «campaña de bloqueo sistemático», según los afectados

Según el comunicado difundido por las familias, la marginación de la sección comenzó a finales de julio, cuando la gerencia del club les excluyó de las comunicaciones internas, del tradicional «Día del Club» y de los reconocimientos médicos obligatorios, dando a los socios de waterpolo, denuncian, «un trato de segunda» frente a la sección de natación.

El conflicto se agravó esta semana con la no inscripción de los equipos en sus respectivas ligas. Las familias sostienen que la gerencia ha justificado la inactividad alegando dificultades para encontrar entrenadores cualificados, mientras «oculta deliberadamente» que los técnicos titulados ya forman parte de la plantilla del club desde el año pasado. «La directiva no ha buscado a nadie por su cuenta; el personal cualificado ya está dentro, los tenemos y están plenamente dispuestos a continuar», afirman en su comunicado.

A esto se suma, según los denunciantes, una estrategia de retrasos: tras registrar un escrito solicitando explicaciones urgentes, la gerencia y la Junta habrían aplazado la reunión con las familias hasta el pasado viernes 11 de septiembre, agotando así los plazos federativos y provocando, según su versión, «el cierre por la vía de los hechos consumados».

Según ha trascendido, la dirección del club atribuye la decisión a la imposibilidad de contar con un entrenador que cumpla con la formación exigida por la Federación Vasca de Natación, y considera inviable recurrir a soluciones que, a su juicio, no garanticen la calidad técnica ni el cumplimiento de la normativa. Las familias afectadas rechazan este argumento e insisten en que sí existen técnicos cualificados dispuestos a hacerse cargo del equipo.

Getxo Kirolak, sin respuesta

Ante lo que califican de «situación insostenible», las familias han reclamado una intervención institucional urgente de Getxo Kirolak para frenar la gestión de la gerencia del club y evitar, según denuncian, el cierre unilateral del waterpolo base en Getxo.

Este medio se ha puesto en contacto con Getxo Kirolak a través del Ayuntamiento de Getxo para conocer su versión y posible actuación al respecto, sin haber obtenido respuesta hasta el momento de la publicación.