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Fadura no se arregla a golpe de notas de prensa

Getxo Kirolak multiplica los anuncios sobre el polideportivo tras años de parálisis, mientras siguen sin resolverse algunas de sus principales carencias

Fadura ha entrado de repente en una nueva fase: la de las notas de prensa. En pocos días, Getxo Kirolak ha anunciado la licitación del proyecto de un nuevo pabellón cubierto de pádel y tenis y ha difundido imágenes de los primeros trabajos del nuevo edificio de gradas de Fadura.

El problema no está en que se hagan obras. El problema está en presentar estas actuaciones parciales como si fueran la renovación de Fadura mientras buena parte de sus problemas estructurales continúan sin solución.

El futuro pabellón de pádel todavía es un proyecto en fase de redacción. El edificio de frontones sigue sin afrontar su anunciada reforma integral. Y Fadura continúa sin una solución de aparcamiento acorde con la dimensión y el uso de uno de los principales equipamientos deportivos de Getxo.

A esto se suma el discutible resultado del modelo implantado con Tiki-Toki. El edificio que debía acoger clubes y eventos bajo reserva sustituyó a la antigua Cervecera, un espacio que generaba actividad y era disfrutado por el conjunto de la ciudadanía. La diferencia se ha hecho especialmente visible este verano: mientras la antigua Cervecera contribuía a llenar de vida Fadura, Tiki-Toki ha permanecido vacío durante buena parte del verano.

Resulta especialmente llamativo que esta ofensiva comunicativa llegue a menos de un año de las elecciones municipales, después de una legislatura en la que Fadura no ha sido precisamente un ejemplo de transformación acelerada.

Lo que no resulta aceptable es utilizar cada nuevo proyecto, cada licitación o cada imagen de una obra para construir el relato de una gran renovación que todavía está lejos de ser completa.

Fadura no necesita que le cambien el relato. Necesita que le cambien la realidad.
Y para eso hacen falta menos titulares aislados y más planificación, más mantenimiento, más soluciones para las instalaciones existentes y una visión global de lo que debe ser el principal complejo deportivo de Getxo.

Después de años de promesas y actuaciones pendientes, los vecinos tienen derecho a exigir algo más que la sensación de que Fadura se mueve: tienen derecho a que, esta vez, la transformación sea real, completa y visible en todo el complejo.