Los vecinos que viven junto a la pista de skate de Las Mercedes, en Las Arenas, llevan tiempo soportando el ruido generado por los usuarios de la instalación. Al ruido que genera la propia actividad del patinaje ahora también se suma la música a todo volumen.
La queja pone el foco en Getxo Kirolak -el Organismo municipal de deportes- y cuestiona que una instalación deportiva de estas características se encuentre en pleno entorno residencial.
«Ya no es solo el ruido del skate, ahora los altavoces se ponen a todo volumen», denuncia un vecino, que reclama que se adopten medidas para garantizar el descanso de quienes viven en las inmediaciones.
Los afectados cuestionan también el diferente criterio que, a su juicio, se aplica frente a otras actividades que generan molestias por ruido. Mientras a un bar se le exige cumplir los límites, los vecinos se preguntan qué controles existen sobre el ruido generado en la pista.




