Las quejas se repiten desde hace varios años y afectan especialmente a las personas mayores que participan en las actividades acuáticas. Los usuarios aseguran haber presentado reclamaciones formales sin recibir respuesta y denuncian que sus advertencias están siendo ignoradas.
La temperatura del agua de las piscinas de Gobela vuelve a generar malestar entre los usuarios. En esta ocasión, las quejas se centran especialmente en las clases de aquagym para personas mayores, cuyos participantes aseguran estar pasando frío y teniendo dificultades para realizar los ejercicios con normalidad.
Según denuncia un familiar de una de las usuarias, el problema se ha agravado desde el inicio de los cursos de este año. Explica que, a diferencia de las clases de natación, en las sesiones de aquagym buena parte del cuerpo permanece fuera del agua, lo que aumenta la sensación de frío y dificulta mantener una temperatura corporal adecuada durante la actividad.
La situación estaría afectando especialmente a las personas mayores, que, pese a realizar ejercicio, no consiguen entrar en calor debido a la temperatura del agua y al contraste con el ambiente exterior.
Los usuarios aseguran haber trasladado sus quejas directamente al responsable presente en las instalaciones, sin que se haya adoptado ninguna medida. Además, denuncian que sus reclamaciones no han sido tomadas en serio y que incluso se les habría llegado a calificar de exagerados.
El malestar no se limita a conversaciones informales. Según la denuncia recibida, los afectados han presentado hojas de reclamaciones oficiales, pero aseguran que todavía no han obtenido respuesta.
La queja vuelve a poner sobre la mesa un problema que, según los usuarios, se arrastra desde hace años sin una solución. Reclaman que se revise la temperatura del agua y que se atiendan las reclamaciones de quienes utilizan las instalaciones municipales, especialmente de las personas mayores que acuden a Gobela para realizar actividades destinadas a mejorar su salud y bienestar.




