
El nombre de Irkus Ansotegui Zulueta ha irrumpido en la actualidad política de Getxo como el candidato favorito del aparato del Partido Nacionalista Vasco para encabezar la candidatura municipal de cara a 2027 y relevar a la actual alcaldesa Amaia Aguirre.
Aunque el proceso formal deberá completarse en las asambleas de los tres batzokis de Getxo (Ondarreta, Algorta y Andra Mari), en el ámbito político local se interpreta que la dirección del partido ya ha fijado una preferencia clara, después de que su nombre haya trascendido como el perfil elegido dentro de la estructura interna.
En ese contexto, la votación de las bases se percibe más como una ratificación que como una competición abierta entre alternativas.
Irkus Ansotegui es, a día de hoy, un perfil prácticamente desconocido para la mayoría de la ciudadanía de Getxo. No ha ocupado nunca cargos públicos ni responsabilidades de gobierno en el Ayuntamiento, ni cuenta con trayectoria institucional en la política municipal.
Su recorrido político se ha desarrollado exclusivamente dentro de la estructura orgánica del PNV, con una presencia constante en la vida interna del partido, especialmente en el entorno del batzoki de Algorta, donde es una figura conocida.
En el ámbito académico, es licenciado en Derecho por la Universidad de Deusto. Su actividad profesional se ha desarrollado durante aproximadamente 19 años en una gestoría propia en Mungia donde trabaja como abogado y gestor administrativo.
Aunque no ha desempeñado cargos públicos, su nombre ha aparecido en distintas candidaturas municipales del PNV en Getxo en los últimos años. En 2015 figuró en la lista encabezada por Imanol Landa, y posteriormente, en 2023, también en otra candidatura vinculada a la actual alcaldesa Amaia Aguirre, siempre en posiciones alejadas de la primera línea (puestos 15 y 17 respectivamente).
En el entorno político local se interpreta que la aparición de Ansotegui como “favorito” responde a un movimiento previamente definido en la estructura del partido, que habría marcado una línea clara de continuidad en la sucesión municipal.
En ese contexto, las asambleas de los batzokis —que formalmente deben validar la candidatura— quedan ahora enmarcadas dentro de un proceso donde la dirección del partido ya ha fijado una posición, condicionando el margen real de decisión interna.
El resultado final, salvo cambios de última hora, se encamina así hacia la ratificación de un perfil orgánico del partido que, pese a su escasa proyección pública, ha sido situado en el centro de la sucesión política en Getxo.




