El proceso interno del PNV en Getxo ha quedado prácticamente resuelto sin necesidad de votación competitiva. Irkus Ansotegui será el único candidato en las primarias internas tras ser propuesto de forma unánime en las asambleas de los tres batzokis del municipio —Algorta, Andra Mari y Ondarreta—, sin que haya surgido ninguna alternativa.
Aunque el procedimiento deberá completarse con una segunda asamblea prevista para mayo, el resultado se da por hecho dentro y fuera del partido. La ausencia de otros aspirantes refuerza la percepción, ya extendida en el ámbito político local, de que la designación responde a una decisión previamente encauzada por la estructura interna nacionalista más que a un proceso abierto de competencia entre perfiles.
Este desenlace confirma el escenario que ya se venía dibujando en las últimas semanas, donde el nombre de Ansotegui había emergido como la apuesta del aparato del partido para relevar a la actual alcaldesa, Amaia Aguirre, de cara a las elecciones municipales de 2027.
El propio partido ha presentado su candidatura como un perfil “de consenso”, destacando su preparación y trayectoria. Sin embargo, esa unanimidad interna contrasta con su escasa proyección pública.
Ansotegui no ha ocupado cargos institucionales ni ha tenido responsabilidades de gobierno en el Ayuntamiento de Getxo, y su trayectoria política se ha desarrollado fundamentalmente dentro de la estructura orgánica del PNV.
Licenciado en Derecho por la Universidad de Deusto, ejerce como abogado y dirige una asesoría jurídica. En el ámbito político, ha formado parte de estructuras internas del partido como el Consejo Nacional de EGI y la Junta Municipal de Algorta, además de haber integrado candidaturas municipales en posiciones alejadas de los puestos de salida.
Su designación sin contestación interna refuerza la idea de un proceso controlado desde arriba, en el que las bases han terminado por validar una única opción. Así, las asambleas locales han funcionado más como un mecanismo de ratificación que como un espacio real de deliberación entre distintas candidaturas.
A falta de la validación formal en mayo, todo apunta a que el PNV presentará en Getxo un candidato con fuerte arraigo orgánico pero aún por darse a conocer entre la ciudadanía, en un contexto marcado por la continuidad interna más que por la renovación abierta.




