Una vecina de Algorta ha alzado la voz en el pleno de abril para denunciar lo que considera una clara desigualdad entre barrios, marcada simbólicamente por las vías del metro. En su intervención, cuestionó si existen “vecinos de primera y de segunda” dependiendo de si se reside por encima o por debajo de dichas vías, y reprochó una percepción de trato desigual por parte del Ayuntamiento.
La mujer también criticó la actual tasa de basuras, señalando que penaliza especialmente a quienes viven solos, ya que abonan importes similares a los de familias más numerosas pese a generar muchos menos residuos.
Asimismo, denunció la situación de las rampas de Salsidu, reclamando mejoras en accesibilidad y atención a una demanda vecinal que, según afirmó, sigue sin resolverse. Esta intervención refleja el malestar de parte de la ciudadanía y abre el debate sobre la equidad en los servicios municipales.




