El complejo ambiental municipal de Larrañazubi, comenzará en las próximas semanas a recibir residuos orgánicos procedentes de distintos municipios de la comarca, a través de la planta comarcal de tratamiento de la fracción orgánica ya existente en la instalación.
La medida se enmarca en el sistema de gestión impulsado por Garbiker, que coordina el tratamiento de residuos urbanos en Vizcaya, y ha sido presentada como un avance hacia la economía circular y la reducción del vertido.
Sin embargo, la ampliación del origen de los residuos introduce un cambio relevante en la operativa de la planta, al aumentar el volumen de materia orgánica tratada en el municipio y concentrar en Getxo parte del sistema comarcal de gestión.
Entre los aspectos que generan mayor atención figuran el posible incremento del tráfico de vehículos de recogida, la intensidad de la actividad de la planta y la aparición de molestias asociadas al tratamiento de residuos orgánicos, como episodios puntuales de olor, habituales en este tipo de instalaciones cuando se incrementa la carga de trabajo.
El proyecto cuenta con financiación europea y el respaldo de la Sociedad Pública de Gestión Ambiental del Gobierno Vasco Ihobe, aunque por el momento no se han detallado públicamente los volúmenes que llegarán desde otros municipios ni el impacto previsto en el funcionamiento diario de la instalación.
La incorporación de residuos de la comarca a Larrañazubi abre así un debate sobre el equilibrio entre la gestión supramunicipal de los residuos y los efectos que esta concentración de actividad puede tener en el entorno más cercano del municipio.




