El Ayuntamiento se limita a condenar los hechos y la Ertzaintza remite a la Policía Local mientras se mantiene bajo silencio la información sobre una agresión sexual ocurrida esta madrugada en Algorta
Una joven habría sido víctima de una presunta agresión sexual por supuestos «tocamientos» durante la madrugada del sábado 15 al domingo 16 de agosto, en el contexto de las fiestas del Puerto Viejo, en Algorta. Un hombre de origen magrebí fue detenido por la Policía Local de Getxo y, según ha podido conocer Diario de Getxo, la investigación ha pasado posteriormente a la Ertzaintza.
La gravedad del suceso contrasta con la prácticamente nula información facilitada a la ciudadanía.
El Ayuntamiento de Getxo se ha limitado a emitir una nota de condena en la que confirma la agresión, informa de la detención y asegura que se ha activado el protocolo municipal contra la violencia machista. Una comunicación institucional que, sin embargo, apenas explica qué ha ocurrido.
Este medio ha tratado de obtener más información sobre el caso y ha contactado con la Ertzaintza. La respuesta ha sido remitir nuevamente a la Policía Local: “La detención ha sido efectuada por la Policía Local de Getxo por lo que tendrá que remitirse a ellos”.
Y así, la información queda atrapada en un cruce de responsabilidades.
Que la investigación haya terminado en manos de la Ertzaintza evidencia la relevancia de un suceso que, sin embargo, las instituciones están tratando informativamente con un silencio impropio de su gravedad. Hay una presunta agresión sexual, hay un detenido y existe una investigación policial, pero los vecinos apenas conocen nada más.
Nadie reclama que se haga pública la identidad de la víctima ni datos que puedan comprometer la investigación. Pero eso no justifica que se oculte la información esencial sobre un hecho de estas características ocurrido en plena celebración de las fiestas del Puerto Viejo.
Los vecinos tienen derecho a saber qué ha ocurrido en sus calles.
El Ayuntamiento puede condenar la agresión —como debe hacer—, pero una condena no puede utilizarse como sustituto de la información. Tampoco resulta aceptable que un medio de comunicación pregunte por un asunto de evidente interés público y la respuesta de la Ertzaintza sea simplemente “pregunte al otro” -cuando además es la propia policía autonómica quien se está encargando del caso-..
Desde Diario de Getxo denunciamos lo que consideramos un preocupante secuestro de la información. Las instituciones tienen la obligación de proteger a la víctima y preservar aquello que deba permanecer reservado, pero también la responsabilidad de informar a la ciudadanía sobre hechos graves que afectan a su seguridad.
Una agresión sexual durante las fiestas. Un detenido. Una investigación policial. Y un silencio institucional que deja demasiadas preguntas sin respuesta.




