La playa de Ereaga se quedará este verano sin el servicio de cambiadores inclusivos que durante los dos últimos años ha permitido a personas con grandes necesidades de apoyo y a sus familias disfrutar de la playa en condiciones de dignidad, seguridad y accesibilidad.
Una situación que evidencia una preocupante falta de previsión por parte del Gobierno municipal encabezado por Amaia Aguirre.
El Ayuntamiento de Getxo ha reconocido que el servicio no podrá prestarse durante la temporada estival de 2026 y que su recuperación se retrasa, como mínimo, hasta 2027. La razón oficial es que la empresa especializada que venía desarrollándolo ha decidido dejar de hacerlo y que los plazos administrativos necesarios para una nueva contratación hacen imposible disponer de una alternativa este verano.
Sin embargo, la explicación deja abiertas numerosas incógnitas. La principal es por qué el Ayuntamiento no ha sido capaz de articular una solución provisional para evitar la desaparición de un servicio esencial para uno de los colectivos más vulnerables del municipio.
Porque la cuestión no es únicamente la licitación de un contrato de cuatro años. También cabe preguntarse si se llegaron a explorar todas las vías posibles para garantizar una prestación temporal durante el verano de 2026. Desde la instalación de un módulo adaptado provisional hasta fórmulas excepcionales de prestación del servicio, existen alternativas que al menos merecían haber sido estudiadas para evitar que Ereaga retrocediera en accesibilidad.
Lo cierto es que el resultado final es que las personas usuarias se quedan sin servicio. Y eso ocurre precisamente en un municipio que presume de inclusión y accesibilidad como señas de identidad de su gestión.
La comparación con otros proyectos municipales resulta inevitable. El propio Ayuntamiento ha sido capaz de anunciar este año nuevos servicios estivales como el bus- lanzadera de verano. Es cierto que este servicio tampoco ha comenzado todavía a las puertas de julio, pero su puesta en marcha se considera inminente tras haber sido anunciado y tramitado en tiempo récord. Cuando existe una prioridad política clara, la maquinaria municipal se activa para intentar que los servicios estén operativos durante la temporada para la que fueron concebidos.
Con los cambiadores inclusivos ha ocurrido exactamente lo contrario, quizás porque el número de personas usuarias no sea electoralmente tan atractivo para el PNV de Getxo.
El Gobierno local ha asumido que este verano simplemente no existirán estos cambiadores y ha trasladado la solución al próximo año. Una respuesta difícil de comprender para las familias afectadas, que no podrán disfrutar de la playa en igualdad de condiciones mientras esperan a que se completen los procedimientos administrativos.
Amaia Aguirre afronta así su último verano completo como alcaldesa con la desaparición temporal de uno de los avances más significativos que se habían producido en Ereaga en materia de accesibilidad. Un servicio que fue presentado como un ejemplo de inclusión y que ahora desaparece sin que exista ninguna alternativa real para quienes dependían de él.
El Ayuntamiento insiste en que mantiene su compromiso con la accesibilidad universal. Sin embargo, la realidad de este verano será que Ereaga contará con menos recursos inclusivos que en los dos años anteriores. Y para muchas familias, los compromisos para 2027 difícilmente compensan la pérdida de un servicio que necesitaban hoy.




