En los últimos Plenos mensuales celebrados en el ayuntamiento la alcaldesa en funciones, Amaia Aguirre, ha tenido el valor de contradecir a los vecinos que le venían informando de que los problemas continúan en las rampas de Salsidu, dando mayor credibilidad a los «bufones de la corte’, sus técnicos y asesores en lugar de a los ciudadanos.
En su respuesta Aguirre repetía contínuamente que la mayoría de las rampas «ya están en funcionamiento», en un intento por trasladar que los problemas de las rampas de Salsidu son incidencias del pasado ya solventadas.
Pero nada más lejos de la realidad. Los vecinos de la parte baja de Algorta continúan sufriendo un enorme problema de falta de accesibilidad que el Equipo de Gobierno , la alcaldesa y la propia concejal de infraestructuras, Janire Ocio, se empeñan en seguir negando y escondiendo.




