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El Ayuntamiento presume de un “notable descenso” de la criminalidad en las fiestas de Getxo, pero las peleas y agresiones aumentan un 36,7% y las asistencias sanitarias un 38%

El Ayuntamiento de Getxo ha presentado las fiestas de Algorta, Romo y Puerto Viejo como un nuevo éxito en materia de seguridad. Su titular habla de un “notable descenso de la criminalidad”. Sin embargo, los propios datos municipales ofrecen una realidad bastante menos triunfalista.

En 2026 se han contabilizado 75 delitos, frente a los 76 del año pasado. Es decir, un delito menos. La reducción es del 1,3%. El Ayuntamiento, sin embargo, prefiere poner el foco en 2024, cuando se contabilizaron 100 delitos según la serie que ahora utiliza el Consistorio. Así consigue presentar una caída acumulada del 25%.

Pero la comparación más inmediata es la de 2025 con 2026: 76 frente a 75. Un descenso prácticamente testimonial.

41 peleas y agresiones: un 36,7% más

Mientras el Ayuntamiento celebra ese delito menos, existe otro dato que resulta mucho menos favorable.

Las actuaciones policiales por peleas y/o agresiones han pasado de 30 en 2025 a 41 este año. Son 11 intervenciones más y un aumento del 36,7%.

El propio Ayuntamiento reconoce que los hechos relacionados con lesiones son este año un “punto de atención” y anuncia que deberá reforzar la vigilancia preventiva.

Difícilmente encaja este incremento con el triunfalismo del titular municipal.

También aumentan las asistencias sanitarias

Otro indicador que empeora es el de las asistencias sanitarias e indisposiciones. En 2025 se registraron 21. Este año han sido 29. El incremento es de ocho actuaciones, un 38% más.

El balance municipal, por tanto, deja una paradoja evidente: un delito menos, pero muchas más intervenciones policiales por peleas y agresiones y más asistencias sanitarias.

22 intervenciones por armas y 10 navajas

El dispositivo policial también ha tramitado 54 denuncias administrativas. De ellas, 22 fueron por portar armas u objetos peligrosos, incluyendo 10 navajas.

A esto se añaden 24 denuncias por tenencia o consumo de drogas y otras ocho por diferentes motivos.

El Ayuntamiento destaca la prevención, pero sus propios datos evidencian que las fiestas siguen requiriendo un importante despliegue policial para controlar situaciones potencialmente peligrosas.

Menos delitos sexuales, pero no desaparecen

En 2026 se han registrado dos agresiones sexuales, frente a las tres denuncias de 2025. En los dos casos eran de procedencia extranjera (un dato que omite el ayuntamiento).

El Ayuntamiento destaca que los presuntos autores fueron detenidos inmediatamente. Es una actuación policial que debe reconocerse.

Pero tampoco permite hablar de unas fiestas sin problemas: dos agresiones sexuales siguen siendo dos agresiones sexuales.

El mismo argumento que en 2024

El discurso municipal tampoco es nuevo.

En 2024 el Ayuntamiento ya atribuyó el descenso de los delitos al incremento de efectivos policiales y a la instalación de videovigilancia. Entonces aseguró que esas medidas habían permitido reducir considerablemente la delincuencia y destacó diez intervenciones policiales gracias a las cámaras.

Ahora, dos años después, vuelve a presentar el dispositivo preventivo como la explicación de un “notable descenso”.

Pero el dato que marca la diferencia es mucho más sencillo: en 2025 hubo 76 delitos y en 2026, 75.

Un balance mucho menos eufórico

Los datos permiten hablar de una reducción acumulada respecto a 2024, especialmente en determinadas categorías como los hurtos.

Pero lo que resulta difícil sostener es que 2026 haya supuesto un “notable descenso” respecto al año pasado.

Porque la criminalidad prácticamente se mantiene

Y mientras tanto este es el dibujo:

  • 41 peleas y agresiones, frente a 30 en 2025: +36,7%.
  • 29 asistencias sanitarias, frente a 21: +38%.
  • 54 denuncias administrativas.
  • 22 intervenciones por armas u objetos peligrosos.
  • 10 navajas intervenidas.
  • 24 denuncias por drogas.
  • 2 agresiones sexuales.

El Ayuntamiento tiene derecho a valorar positivamente el trabajo policial. Lo que resulta discutible es convertir un solo delito menos que el año anterior en un “notable descenso de la criminalidad”.

Los datos oficiales permiten un titular bastante más prudente: las fiestas mantienen prácticamente el mismo número de delitos que en 2025, mientras aumentan de forma significativa las peleas y agresiones y las asistencias sanitarias.

Menos euforia y más datos.