La Ertzaintza recoge en su informe la fuerte reacción social al derribo del palacete de San Nicolás 11 y el impacto en la confianza ciudadana. El propio Departamento de Cultura del Gobierno Vasco citaba el caso como ejemplo de mala protección del patrimonio
Más allá de los aspectos técnicos y jurídicos, el atestado policial dedica un apartado al impacto social e institucional del derribo de Irurak Bat. La Ertzaintza constata una gran alarma social en el municipio de Getxo, así como una amplia cobertura en medios de comunicación locales y autonómicos. También aprecia una creciente desafección ciudadana hacia los poderes públicos y el personal encargado de velar por el patrimonio y las licencias urbanísticas.
El informe menciona también que el Departamento de Cultura y Política Lingüística del Gobierno Vasco ha hecho referencia expresa al derribo del edificio protegido en un informe emitido en noviembre de 2024, en el marco de la revisión del PGOU de Getxo. En ese documento, el Gobierno Vasco recomienda al Ayuntamiento que “vele de manera efectiva por el Patrimonio Cultural” tras haber tenido conocimiento de la demolición.
La Ertzaintza añade que, dentro del propio Ayuntamiento, existe una “gran preocupación” por la evolución de la instrucción y un “gran interés, especialmente en el ámbito político”, por acceder a la documentación del procedimiento policial y judicial, lo que reforzaba la petición de secreto de las actuaciones.




