La reciente retirada de árboles en la calle Bilbao ha generado malestar entre varios vecinos, que cuestionan los argumentos del Ayuntamiento sobre la mejora de la accesibilidad en la zona.
Según denuncian, mientras se han eliminado los ejemplares de arbolado para facilitar el paso peatonal, se han mantenido farolas ubicadas en la misma línea de la acera, lo que consideran una contradicción.
Un residente de la zona ha trasladado su queja al Consistorio, señalando que “se han quitado árboles para no impedir el paso en las aceras, pero permanecen las farolas, con un diámetro similar al de los troncos, situadas en el mismo punto”. A su juicio, esta situación pone en duda la coherencia de la intervención urbanística.
Desde el Ayuntamiento se ha defendido que las actuaciones responden al cumplimiento de la normativa de accesibilidad vigente. Sin embargo, los vecinos consideran que la eliminación del arbolado ha tenido un impacto negativo en la calidad de vida del entorno. “Ya se siente la falta de árboles con el calor; la calle ha quedado completamente desnuda”, lamenta el afectado.
Además de la pérdida de sombra y vegetación, la ciudadanía también expresa preocupación por la futura instalación de jardineras como alternativa. Según apuntan, podrían ubicarse en espacios destinados actualmente al estacionamiento, agravando un problema de aparcamiento que, aseguran, ya existía previamente en la zona.
La imagen actual de la calle, sin arbolado y con elementos como farolas ocupando parte del paso peatonal, ha reabierto el debate sobre cómo compatibilizar la accesibilidad con la sostenibilidad urbana y el mantenimiento de espacios verdes.
Los vecinos reclaman al Ayuntamiento una revisión del proyecto y soluciones que permitan recuperar zonas de sombra sin comprometer la movilidad, apostando por un diseño urbano más equilibrado.




