La tranquilidad del barrio de Santa Ana volvió a verse alterada este jueves por la presencia de una pareja sospechosa que, presuntamente, trataba de repetir uno de los métodos de robo más utilizados contra personas mayores: el conocido como “abrazo cariñoso”.
Un agente de la Ertzaintza fuera de servicio detectó cómo un hombre y una mujer actuaban de forma coordinada para acercarse a una pareja de avanzada edad. Según fuentes policiales, el varón permanecía en el interior de un vehículo tratando de distraer al anciano, mientras la mujer se aproximaba a la víctima potencial con una actitud cercana y aparentemente afectuosa para comprobar si llevaba joyas o relojes de valor.
La escena levantó inmediatamente las sospechas del agente, adscrito al área de investigación de la Comisaría de Getxo, que alertó a varias patrullas ante la posibilidad de que se estuviera preparando un nuevo robo.
Al percatarse de que estaban siendo observados, los sospechosos huyeron rápidamente del lugar a bordo del vehículo. La Ertzaintza activó entonces un dispositivo de búsqueda que permitió localizar e interceptar el coche poco después en Barakaldo.
La investigación policial relacionó a la mujer con un robo violento ocurrido el pasado 12 de marzo también en Getxo. En aquella ocasión, una mujer de 75 años fue abordada en plena calle mediante el método del “abrazo cariñoso” y terminó lesionada después de que le arrancaran un reloj de oro.
Este tipo de robos, dirigidos principalmente contra personas mayores, suele ejecutarse mediante el contacto físico inesperado, aprovechando abrazos, muestras de cariño o acercamientos invasivos para sustraer joyas en cuestión de segundos.
La Ertzaintza recomienda extremar la precaución ante desconocidos que invadan el espacio personal o se muestren excesivamente efusivos en la vía pública, así como evitar hacer ostentación de objetos de valor.
Finalmente, los agentes detuvieron a la mujer de 32 años, de origen europeo, acusada de un delito de robo con violencia y lesiones. El hombre que la acompañaba, de 33 años, también europeo ha quedado investigado como presunto colaborador en los hechos.




