La madrugada de este lunes ha vuelto a dejar imágenes habituales para muchos vecinos de Las Arenas.
Un importante despliegue de la Policía Local y de la Ertzaintza ha recorrido varias calles del barrio tras recibirse un aviso por un robo en un establecimiento comercial de la zona.
Según la información facilitada por la Ertzaintza al Diario de Getxo, sobre las 01:45 horas se recibió un aviso por un robo en un comercio, movilizándose varios recursos policiales.
Sin embargo, una vez más, la información oficial facilitada a este periódico ha sido mínima. Las autoridades se limitan a señalar que el asunto se encuentra bajo investigación, sin aportar más detalles sobre lo ocurrido, los daños ocasionados, el desarrollo de la intervención o si se ha producido alguna detención.
Mientras tanto, los vecinos fueron testigos de una intensa actividad policial en calles como Eduardo Coste, Particular de Coste, avenida Amaia y Santa Ana.
Un residente informó de que «en la calle Eduardo Coste hace un rato Policía Local y Ertzaintza persiguiendo a un tipo a pie. Se ha metido en un patio, se oían gritos».
Una vecina ha precisado a este periódico que el robo se habría producido en una frutería situada en la avenida Amaia.
Lo ocurrido vuelve a alimentar el debate existente en el municipio sobre la seguridad ciudadana y sobre la falta de información que acompaña a muchos de estos sucesos.
Numerosos vecinos vienen trasladando desde hace tiempo su preocupación por distintos incidentes que se producen en Getxo y consideran insuficientes las explicaciones ofrecidas por el Ayuntamiento.
Pese a ello, la alcaldesa Amaia Aguirre y la concejala de Seguridad, Keltse Eiguren, han insistido en reiteradas ocasiones en que Getxo sigue siendo un municipio seguro y en que la alarma existente entre parte de la ciudadanía responde fundamentalmente a percepciones y sensaciones que no se corresponden con la realidad de los datos.
Sin embargo, para muchos vecinos resulta difícil compartir ese diagnóstico cuando son ellos mismos quienes contemplan de madrugada persecuciones policiales, amplios despliegues de agentes y operaciones que posteriormente apenas reciben explicación pública.
La cuestión ya no es únicamente lo ocurrido esta noche en Las Arenas. La cuestión es la creciente distancia entre el mensaje de tranquilidad que transmite el Gobierno municipal y la percepción de una parte de la ciudadanía, que reclama más transparencia, más información y menos intentos de desacreditar las preocupaciones vecinales calificándolas de simples sensaciones.




