El futuro del solar de la antigua gasolinera de Algorta volvió a ser objeto de discusión en la última comisión de Territorio celebrada en el Ayuntamiento de Getxo.
El espacio, ubicado en una zona privilegiada del centro de Algorta, permanece vallado y sin ningún aprovechamiento para la ciudadanía años después del cierre de la instalación.
Durante el debate, el concejal del área, Álvaro González (PNV), defendió que el Consistorio «no va a pagar nada que no le corresponda», atribuyendo la demora en la recuperación del solar a la situación con Repsol. Sin embargo, no tardó en mostrar lo que parece más bien un empecinamiento personal.
En su intervención llegó a afirmar que es consciente de que la gasolinera lleva 10 años cerrada pero remató concluyendo que en cuestión de paciencia «nadie me va a ganar».
Estas declaraciones provocaron la respuesta del portavoz del principal partido de la oposición, Eduardo Andrade, quien consideró que el Gobierno municipal ha optado por la peor de las opciones.
«La cabezonería de Álvaro está perjudicando al pueblo de Getxo», denunció.
Andrade recordó que su grupo lleva tiempo defendiendo que el Ayuntamiento debería haber actuado mediante una ejecución subsidiaria, es decir, asumir la recuperación del espacio para posteriormente reclamar judicialmente los costes tanto a Repsol como al propietario de la antigua gasolinera.
El portavoz popular advirtió además del riesgo que, a su juicio, supone el paso del tiempo para exigir responsabilidades. «Está pasando el tiempo de poder reclamar judicialmente nada porque ya han pasado diez años y empiezan a importar las prescripciones en las acciones judiciales para reclamar responsabilidades, por tanto, ojo con los plazos», señaló.
Por último, Andrade reprochó a González que «las cabezonerías políticas personales, cuando la ciudadanía es la gran perjudicada de ese espacio… yo no lo veo», insistiendo en que la prioridad debería ser recuperar cuanto antes un enclave estratégico que continúa sin ningún uso público.




