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La avalancha de multas del radar de Gatzarriñe, en Sopelana, moviliza a conductores de toda la comarca

La llegada masiva de multas del radar de Gatzarriñe, en Sopelana, ha provocado la creación de una plataforma que ya agrupa a decenas de conductores afectados de toda la comarca.

El colectivo denuncia lo que califica como una «gran injusticia», no por la instalación del radar, sino por el retraso de hasta cinco meses y medio con el que se están notificando las primeras sanciones.

El radar fue instalado por el Ayuntamiento de Sopelana en junio de 2025, a la altura de la ikastola Ander Deuna, tras las quejas vecinales por el exceso de velocidad registrado en este tramo de la carretera entre el Garden Center y el centro educativo.

Su objetivo era mejorar la seguridad vial en una zona con importante tránsito de vehículos.

Sin embargo, el principal argumento de los afectados se centra en el tiempo transcurrido entre la comisión de la primera infracción y la recepción de la correspondiente notificación. Sostienen que, al no haber sido informados durante más de cinco meses de que estaban siendo sancionados, no tuvieron la oportunidad de conocer que estaban incumpliendo el límite de velocidad y, en consecuencia, corregir su conducta.

A su juicio, si la primera multa hubiera sido notificada en un plazo razonable, muchos conductores habrían extremado las precauciones al volver a pasar por ese punto, evitando así la acumulación de nuevas sanciones. En cambio, durante todo ese periodo continuaron circulando sin saber que ya habían sido denunciados, por lo que ahora muchos temen recibir en las próximas semanas varias multas correspondientes a infracciones cometidas desde marzo de 2026.

La plataforma considera que esta situación desvirtúa el carácter preventivo que debe tener un radar de velocidad. Defiende que la finalidad principal de estos dispositivos debe ser modificar el comportamiento de los conductores para mejorar la seguridad vial, algo que, según afirman, resulta imposible cuando la primera notificación llega varios meses después de la infracción.

Mientras tanto, el Ayuntamiento de Sopelana mantiene que las denuncias se están tramitando dentro de los plazos que marca la legislación vigente. No obstante, la plataforma insiste en que, aunque el procedimiento pueda ajustarse a la legalidad, el retraso en las notificaciones ha generado un perjuicio evidente a muchos conductores y estudia las acciones que puede emprender para defender sus intereses.

Según los datos facilitados por el consistorio, el radar de Gatzarriñe ha registrado 4.565 infracciones entre 2025 y 2026, con una velocidad media de 70 km/h en un tramo limitado a 50 km/h. Además, se han detectado siete vehículos circulando a más de 110 km/h, expedientes que ya han sido remitidos al juzgado.

El dato de una velocidad media de 70 km/h también requiere contexto. Al tratarse de una media aritmética, engloba tanto a conductores que circulaban a velocidades muy elevadas como a otros sancionados por rebasar el límite por un margen reducido. En la práctica, esa cifra puede transmitir una percepción de infracciones generalizadas a gran velocidad cuando, entre los miles de expedientes, también existen numerosas sanciones impuestas a partir de los 55 km/h, velocidad a partir de la cual el radar comienza a denunciar en una vía limitada a 50 km/h.

Si eres uno de los afectados por el radar te informamos de que puedes contactar con la plataforma de afectados por el radar de Gatzarriñe a través del siguiente correo electrónico: multasradarsopela@gmail.com