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EH Bildu y Podemos rabiosos en Getxo por hacerse públicos los resultados de una encuesta ciudadana que no respaldan su discurso climático catastrofista

La difusión de los resultados de la encuesta online sobre la percepción del cambio climático en Getxo ha provocado una reacción reveladora por parte de EH Bildu y Podemos: cuando la ciudadanía no responde lo que ellos esperan, se la desacredita, se la invalida y se la desprecia.

La encuesta, impulsada por el Ayuntamiento de Getxo entre el 4 y el 18 de noviembre, recibió 121 respuestas, según ha confirmado el concejal de Medioambiente, Iñigo Urquiza. Su objetivo —ha señalado— no era recabar propuestas, sino “testear la sensibilidad” de la población antes de elaborar el Plan Local de Clima.

El resultado de ese test ha sido claro. Y es que no existe consenso social, hay una fuerte polarización y una preocupación moderada. Exactamente lo contrario del relato catastrofista que EH Bildu y Podemos intentan imponer como verdad única.

Los datos que ofrece la encuesta incomodan precisamente a quienes quieren imponer un pensamiento único.

Los datos

En cuanto a las causas del cambio climático, solo un 29% atribuye el fenómeno exclusivamente a la actividad humana, frente a otro 29% que considera que es un proceso natural. Si bien un 32% cree que se debe a ambas causas, existe un 10% que afirma directamente que no existe.

Respecto a si el cambio climático es un problema actual, un 45% cree que sí frente a un 44% que responde que NO. Además, un 11% lo ve como un problema futuro.

Sobre el impacto esperado, un 47% anticipa consecuencias graves frente a un 31% espera impactos leves. Un 22% considera que no habrá cambios significativos.

El propio Urquiza reconoce que el escenario que reflejan las respuestas es “muy polarizado” y que no hay conclusiones de consenso, ni siquiera en las reuniones presenciales.

Lejos de aceptar la pluralidad de opiniones, EH Bildu ha optado por una estrategia conocida: culpar a la “derecha” de unos resultados que no encajan con su discurso. Una maniobra burda que evita reconocer una realidad incómoda, que es que no toda la ciudadanía piensa como ellos.

Pero el caso de Podemos es aún más grave. Su único concejal en el Ayuntamiento —uno solo en una corporación de 25— ha llegado a afirmar que los resultados “no representan a nada ni a nadie” y que no sirven para hablar en nombre de Getxo.
La pregunta es inevitable. ¿Quién se cree que es este concejal para invalidar la opinión de 121 vecinos? ¿Con qué legitimidad democrática se arroga el derecho de decir qué voces valen y cuáles no? Resulta profundamente revelador que quien menos representación tiene sea precisamente quien más desprecia la participación ciudadana cuando no le resulta útil para su agenda.

La primera sesión presencial organizada por el Ayuntamiento con ciudadanos contó con solo siete asistentes, y aun así, según el concejal de Medioambiente, existían sensibilidades muy diferentes. La conclusión es evidente. Incluso con poca participación, la diversidad de opiniones rompe el falso consenso climático que EH Bildu y Podemos tratan de vender.

Desde el gobierno municipal se ha anunciado la convocatoria de una nueva reunión en Algorta para intentar aumentar la asistencia y recoger más aportaciones.

Cuando el clima es solo la excusa

Desde Diario de Getxo advertimos de algo fundamental. Y es que estos planes “climáticos” no son neutrales. Su verdadero objetivo es restringir libertades individuales, reducir la movilidad privada, penalizar el uso del coche y empujar a los ciudadanos hacia una dependencia total de los servicios públicos.

Se trata de crear un modelo de sociedad controlada, donde desplazarse libremente sea un privilegio, no un derecho, y donde cualquier conducta cotidiana pueda ser señalada como “antimedioambiental” y, por tanto, sospechosa.

Por eso hacemos un llamamiento claro y directo a nuestros lectores. Queremos pedirles que acudan a cada foro, a cada reunión y a cada convocatoria. No dejen el espacio público en manos de quienes quieren imponer su ideología bajo la coartada climática.

EH Bildu y Podemos no buscan escuchar a la ciudadanía: buscan disciplinarla. Al igual que el PNV y los socialistas si se les deja (ambos comparten gobierno en coalición). La única forma de impedirlo es estar presentes, hablar y rebatir. Porque cuando la izquierda radical pierde el debate, intenta silenciar al pueblo.