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El Ayuntamiento de Getxo descarta restaurar el Sireno y procederá a su retirada definitiva

El equipo de gobierno de Getxo ha decidido no restaurar la obra del Sireno del Puerto Viejo de Algorta y proceder a su retirada en las próximas fechas, al considerar «que el proyecto ha cumplido ya su objetivo y ha llegado al final de su ciclo».

Según ha explicado el Ayuntamiento, la instalación del Sireno respondió desde su origen a un proyecto de carácter temporal. La propuesta presentada en su día por la asociación Begihandi, entidad organizadora del festival Getxophoto, recogía expresamente que la exhibición de la obra sería efímera. «De hecho, los materiales utilizados para su montaje no estaban concebidos para una exposición permanente y, tras años de exposición a la intemperie, han alcanzado el final de su vida útil» ha explicado la concejal Keltse Eiguren durante la Comisión informativa de Ciudadanía del mes de enero.

Desde el Consistorio consideran que el proyecto ha cumplido “con creces” los objetivos planteados por Begihandi. Esos objetivos, según Eiguren, son «la instalación de una obra de arte en un enclave emblemático del municipio, generar emociones en torno a la pieza y contribuir a reforzar la imagen de Getxo como polo de atracción turística y foco de atención mediática, tanto para getxotarras como para visitantes»

Por este motivo, el Ayuntamiento comunicará próximamente a Begihandi y al autor de la obra la fecha oficial de finalización de la exhibición y procederá a la retirada del Sireno de su emplazamiento actual.

Por el momento, no está previsto instalar ninguna otra obra en el lugar que ocupa actualmente.

Casi 16 años han pasado desde que el Sireno del Puerto Viejo de Algorta fuera instalado en el murallón del Puerto Viejo. Fue en 2010 cuando el entonces equipo de gobierno municipal, con Imanol Landa al frente, decidió destinar 30.000 euros de dinero público para pagar al fotógrafo autor del montaje y convertir la obra en un reclamo turístico de primer nivel.

Sin embargo, lo que en su momento fue presentado como un elemento de gran valor turístico hace tiempo que dejó de serlo. La imagen del Sireno comenzó a mostrar evidentes síntomas de deterioro, hasta el punto de ir desdibujándose progresivamente con el paso de los años. La falta de mantenimiento terminó por hacer desaparecer prácticamente la imagen original, dejando morir la obra hasta su lamentable estado actual.

La retirada definitiva del Sireno pone así fin a una de las intervenciones artísticas más reconocibles —y también más controvertidas— de los últimos años en el Puerto Viejo de Algorta.