El atestado apunta directamente a dos técnicas municipales: la arquitecta Argiñe Encinas y la TAG Sonia Quintana. La policía considera que sus actuaciones fueron determinantes para que se concediera una licencia de obras incompatible con la protección del edificio
La investigación policial dedica varios apartados a analizar el papel de los servicios técnicos municipales en la tramitación del expediente LOB 2022/290, relativo a la licencia de obras para la rehabilitación del edificio Irurak Bat.
En el caso de la arquitecta municipal Argiñe Encinas, la Ertzaintza destaca que emitió tres informes técnicos sobre el Proyecto Básico presentado por Biurban. Sin embargo, en ninguno de ellos hace mención al valor patrimonial del edificio. Es más, ni siquiera alude a su condición de bien sometido a Custodia Municipal ni al régimen de Protección Básica.
Para el equipo instructor, Encinas trató el expediente “bajo la perspectiva de una licencia para edificación de nueva planta”, obviando que se trataba de una intervención sobre un edificio protegido cuya demolición parcial estaba prohibida.
En cuanto a la técnica de administración general (TAG) Sonia Quintana, la Ertzaintza señala que fue quien redactó la propuesta de acuerdo para la Junta de Gobierno Local, elevando la concesión de la licencia a Biurban. Así mismo, se indica que no consta la emisión del preceptivo informe jurídico que debía analizar la adecuación de la intervención a la legalidad urbanística y patrimonial y, además, no se hace referencia a la Ley de Patrimonio Cultural Vasco (LPCV) ni al régimen de protección del edificio.
El instructor sostiene que, de haberse emitido, el informe jurídico “debía haber sido desfavorable” y la propuesta de acuerdo, en consecuencia, también.




