Pulsa «Intro» para saltar al contenido

San Isidro: cuando las raíces de Getxo resisten al paso del tiempo

Las fiestas de Santa María de Getxo vuelven a celebrarse un año más en torno a la figura de San Isidro Labrador, patrón del campo, del trabajo humilde y de una forma de vida que durante siglos definió la esencia del barrio más antiguo de Getxo.

Sin embargo, con el paso de los años, muchos vecinos observan cómo el verdadero significado de esta celebración parece ir quedando en un segundo plano. Lo que nació como una fiesta popular ligada a la tradición rural, a la parroquia y a la convivencia vecinal ha terminado, en demasiadas ocasiones, absorbido por símbolos, discursos y protagonismos políticos que poco tienen que ver con el espíritu original de San Isidro.

Santa María de Getxo representa mucho más que un escenario festivo. Representa el origen mismo de Getxo. Sus caminos, sus caseríos y su parroquia conservan la memoria de un municipio que creció alrededor del esfuerzo de generaciones enteras vinculadas a la tierra, al trabajo y a unas costumbres que hoy sobreviven con dificultad frente a la uniformidad moderna.

Precisamente por eso, San Isidro debería servir como una oportunidad para reencontrarse con esa identidad local que durante décadas dio personalidad propia al barrio. Una identidad discreta, trabajadora y profundamente arraigada a las tradiciones vizcaínas, lejos del ruido que hoy suele ocupar demasiados espacios públicos.

Porque las fiestas pasan, los lemas cambian y las pancartas se sustituyen cada año. Pero la historia de Santa María permanece. Y quizá el mejor homenaje que puede hacerse a San Isidro no sea convertir su festividad en una plataforma ideológica más, sino recordar aquello que verdaderamente representa: el valor de las raíces, de la comunidad y de la tradición compartida.

Desde el Diario de Getxo queremos reivindicar precisamente esa memoria. La de un barrio que sigue siendo el alma fundacional del municipio y que merece conservar algo más importante que cualquier consigna pasajera: su identidad.