El PNV, en coalición con los socialistas, actúa en el ayuntamiento como una izquierda más en muchas cuestiones esenciales
Getxo se enfrenta en las próximas elecciones municipales de mayo de 2027 a una decisión mucho más importante que elegir unas simples siglas. Lo que está en juego es decidir qué modelo de municipio queremos para los próximos años: un Getxo de ciudadanos libres o un Getxo cada vez más intervenido, fiscalizado y controlado desde las instituciones.
En el Diario de Getxo no vamos a escondernos detrás de ambigüedades ni discursos vacíos. Nuestra posición es clara: defendemos sin complejos los principios políticos y económicos que históricamente ha representado la derecha. Y apoyaremos desde nuestros canales a cualquier partido, plataforma o movimiento que defienda esos valores, independientemente de sus siglas.
Porque la experiencia ya ha demostrado qué ocurre cuando la izquierda gana espacio político: más impuestos, más burocracia, más prohibiciones, más enfrentamiento social y más dependencia del ciudadano respecto de la administración.
Y Getxo no ha sido una excepción.
Durante años hemos visto cómo también en nuestro municipio se ha intentado importar la política de bloques y confrontación que domina la izquierda nacional: enfrentar a propietarios con inquilinos, demonizar al empresario, criminalizar el uso del coche privado, multiplicar normativas, trabas y restricciones, y convertir cada aspecto de la vida cotidiana en un asunto supervisado por el poder político.
La consecuencia siempre es la misma: menos libertad para el vecino y más poder para la administración.
Desde el Diario de Getxo defendemos exactamente lo contrario.
Defendemos que el dinero esté en el bolsillo de quien lo gana y no en manos de administraciones que cada año quieren gastar más y controlar más. Defendemos bajar impuestos municipales para aliviar a familias, autónomos y comerciantes. Defendemos reducir burocracia para facilitar abrir negocios, emprender o reformar una vivienda sin convertir cualquier trámite en un laberinto administrativo.
Defendemos la propiedad privada porque una sociedad donde no se protege la propiedad acaba siendo una sociedad donde nadie tiene verdadera independencia frente al poder político.
Defendemos también el derecho de cualquier vecino a utilizar su coche sin ser tratado como un enemigo público. Las políticas contra la movilidad privada impulsadas desde sectores de izquierda no son progreso: son restricciones que perjudican especialmente a las familias trabajadoras, comerciantes y autónomos.
Y defendemos algo fundamental: la dignidad del individuo frente al colectivismo ideológico.
Las personas no son colectivos. No son etiquetas políticas. No son grupos enfrentados entre sí según sexo, renta o ideología. Cada vecino de Getxo debe ser tratado como un ciudadano libre y responsable, no como una pieza dentro de la ingeniería social promovida desde determinados sectores políticos.
Por eso creemos que cuanto menor sea la presencia de la izquierda en el Ayuntamiento de Getxo, mejor le irá al municipio.
Y en este punto también conviene hablar claro sobre el PNV. Durante años ha intentado mantener una imagen moderada y centrista, pero la realidad política demuestra otra cosa: hoy el PNV actúa como una izquierda más en muchas cuestiones esenciales. No solo por las políticas que aplica en Euskadi y en municipios como Getxo, sino porque además sostiene y apuntala en el Gobierno de España a la izquierda más intervencionista de las últimas décadas.
Getxo necesita menos ideología colectivista y más libertad económica. Menos política simbólica y más seguridad, limpieza, actividad económica y defensa de quien trabaja y paga impuestos.
El tercer municipio de Vizcaya no puede seguir resignándose a un modelo donde la administración crece sin parar mientras el ciudadano pierde autonomía, capacidad económica y libertad.
Las próximas elecciones son una oportunidad para corregir el rumbo.
Una oportunidad para reforzar una mayoría social que defienda:
Menos impuestos.
Menos burocracia.
Más seguridad.
Más libertad económica.
Defensa de la propiedad privada.
Menos intervencionismo político.
Más libertad individual.
En el Diario de Getxo lo tenemos claro: el futuro del municipio será mejor cuanto más fuerte sea la representación política de quienes defienden estos principios y cuanto menor sea el peso de quienes llevan años impulsando políticas de izquierda, dependencia institucional y control sobre la vida de los ciudadanos.
Getxo debe decidir si quiere seguir avanzando hacia un modelo donde la administración ocupa cada vez más espacio… o recuperar definitivamente la cultura de la libertad, la responsabilidad y la autonomía individual.




