La Ertzaintza ha confirmado este viernes los detalles del robo cometido en la parroquia de San Ignacio de Algorta, una información que el Diario de Getxo adelantó en exclusiva durante la mañana de ayer, cuando informó de la detención de uno de los presuntos autores y de la recuperación de gran parte de los efectos sustraídos.
La investigación, desarrollada por la Comisaría de la Ertzaintza de Getxo en colaboración con la Policía Local, ha permitido detener a un hombre de 37 años, nacionalidad española y vecino de Leioa, acusado de un delito de robo con fuerza. Según ha informado la Ertzaintza, al arrestado le constan cuatro detenciones anteriores.
Los hechos se remontan a la madrugada del miércoles, cuando el ladrón accedió al templo mientras permanecía cerrado. El robo causó una enorme conmoción en Algorta y dio pie a numerosos rumores sobre una posible profanación. Sin embargo, tal y como ya publicó este periódico tras contrastar la información con la Diócesis de Bilbao, los responsables eclesiásticos siempre consideraron que se trataba de un robo y no de un acto de profanación.
Piezas religiosas con más de tres siglos de historia
La nota difundida por la Ertzaintza revela ahora el importante valor histórico y patrimonial de parte de los objetos robados. Entre los efectos sustraídos figuraban cálices, crucifijos y relicarios, algunos de ellos con más de 300 años de antigüedad, además de otros elementos de uso cotidiano en la actividad de la parroquia, como ordenadores y micrófonos.
Cuando los agentes acudieron al lugar de los hechos encontraron ya algunos de los objetos abandonados en las inmediaciones del templo, lo que hizo pensar que el autor había descartado parte del botín durante su huida.
Interceptado con parte del botín encima
Tal y como adelantó en exclusiva el Diario de Getxo, la detención se produjo durante la mañana del jueves, en torno a las 11:00 horas, después de que agentes de la Policía Local de Getxo identificaran a un individuo sospechoso.
Durante el registro superficial que le practicaron encontraron entre sus pertenencias un crucifijo y dos relicarios pertenecientes a la parroquia, por lo que fue arrestado de inmediato como presunto autor del robo.
La investigación continuó posteriormente con un registro en el domicilio del detenido, donde los agentes localizaron una parte importante del material sustraído, entre ellos cálices, crucifijos y un ordenador, recuperando así buena parte del patrimonio robado.
El arrestado fue trasladado a las dependencias de la Comisaría de la Ertzaintza de Getxo para la práctica de las diligencias policiales y, una vez concluidas, será puesto a disposición judicial.
Aunque la actuación conjunta ha permitido recuperar una parte muy significativa de los objetos robados apenas unas horas después de los hechos, aún faltan otros elementos por localizar así como dar con otros posibles autores del robo.




