El entorno del mirador de María Cristina, en Algorta, ha sido escenario en las últimas semanas de comentarios y reflexiones vecinales en torno al estado del arbolado. Residentes de la zona , así como ciudadanos que la frecuentan, consideran que los árboles han alcanzado una altura desorbitada, que supera ampliamente la de las farolas, generando una imagen de desproporción en este enclave emblemático.
La comparación con la reciente actuación en la Avenida Basagoiti, donde sí se ha llevado a cabo la poda del arbolado, ha reabierto el debate sobre el mantenimiento de los árboles en puntos próximos como María Cristina.
De hecho, algunos vecinos piden que se aplique en los árboles del Mirador el mismo criterio de poda que se utilizaba hasta hace aproximadamente cuatro años, «que viene a ser el que se ha realizado en Basagoiti hace escasos días», según los vecinos.
Quienes comparten esta opinión subrayan que su postura no es contraria a la conservación de las zonas verdes, sino que busca mantener un equilibrio entre el crecimiento natural de los árboles y la integración estética y funcional del espacio público.
María Cristina continúa siendo uno de los puntos más representativos y frecuentados de Algorta.
Por ello, los vecinos esperan que se valore la posibilidad de revisar el mantenimiento del arbolado con el objetivo de preservar tanto su valor paisajístico como la comodidad y visibilidad del entorno.




