Pulsa «Intro» para saltar al contenido

El Gobierno de Getxo, que niega un problema de seguridad en sus calles, refuerza a su plantilla policial con cámaras corporales para todos los agentes en vía pública y uniformados

El Gobierno de Getxo (conformado por PNV y socialistas) que constantemente repite el mantra de que los delitos y la inseguridad son «sensaciones y percepciones» -también lo hace EH Bildu-, ha decidido reforzar a su plantilla policial con cámaras corporales para todos los agentes en uniforme y en vía pública.

En concreto, el Ayuntamiento de Getxo ha dado un paso en la implantación de cámaras corporales para la Policía Local con la aprobación de un crédito adicional de cerca de 48.000 euros destinado a la adquisición de bodycams (cámaras personales).

La medida permitirá extender el uso de estos dispositivos con el objetivo de que todos los agentes que presten servicio en la vía pública y vistan uniforme puedan portar una cámara personal durante sus actuaciones.

Una decisión cuando menos llamativa en un momento en que el Gobierno de Getxo ha venido negando un problema de seguridad en sus calles.

La concejal de Seguridad, Keltse Eiguren, explicó que el Ayuntamiento ya dispone de algunas cámaras, aunque actualmente no todos los agentes cuentan con ellas. Según indicó, en la actualidad estos dispositivos son utilizados únicamente por determinados mandos o responsables del servicio, mientras que la nueva adquisición permitirá generalizar su uso entre los agentes uniformados.

La edil señaló además que el Consistorio ya dispone de un protocolo interno que regula la utilización de estas cámaras, especialmente en lo relativo a la protección de datos personales. Dicho protocolo, según informó, ha sido validado por el área municipal de Protección de Datos y establece aspectos como las condiciones de grabación, la custodia de las imágenes y el tratamiento de la información obtenida.

Según explicó Eiguren, la finalidad de las cámaras corporales es ofrecer una doble garantía. «Por un lado, permitirán disponer de un registro objetivo de las intervenciones en aquellos casos en los que un ciudadano considere que la actuación policial no ha sido correcta. Por otro lado, servirán como herramienta de protección para los propios agentes, al dejar constancia de cómo se desarrolló exactamente cada intervención» informó Eiguren. Una argumentacion que, si bien es algo evidente, se produce en un contexto de especial conflictividad y delincuencia en la calles que no termina de reconocer explícitamente el Equipo de Gobierno.

Las cámaras permitirán conservar el minuto previo al inicio de la actuación policial y continuarán grabando hasta su finalización, de manera que quede registrada la secuencia completa de los hechos.