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Dos familias tendrán que abandonar temporalmente sus casas por seguridad durante los trabajos de estabilización de una ladera del Puerto Viejo

El Ayuntamiento ejecutará una obra de más de 400.000 euros tras detectar movimientos en un talud de 18 metros que ya han provocado deformaciones en el muro situado detrás de las viviendas

Dos familias tendrán que abandonar temporalmente sus viviendas en el Puerto Viejo de Algorta mientras se ejecutan los trabajos para estabilizar la ladera situada justo detrás de sus casas.

Es la consecuencia más llamativa de una actuación que comenzará este lunes, 31 de agosto, en los números 22 y 24 de la calle Muelle de Ereaga y que se prolongará durante aproximadamente cinco meses.

El Ayuntamiento de Getxo ha decidido recurrir al realojo temporal de las familias residentes durante determinadas fases de los trabajos, alegando motivos preventivos y de seguridad debido a la proximidad de las viviendas a la zona de actuación. El Consistorio asegura que ya ha buscado un alojamiento alternativo para ambas familias.

La actuación pretende frenar los movimientos que presenta actualmente la ladera. Según reconoce el propio Ayuntamiento, estos movimientos ya han provocado deformaciones en el muro de contención situado detrás de las viviendas, además de afectar puntualmente a otros elementos próximos.

Un talud de 18 metros que preocupa al Ayuntamiento

La dimensión del terreno sobre el que se actuará ayuda a entender la complejidad de la intervención.

Se trata de una ladera con una pendiente considerable y una altura aproximada de 18 metros, sostenida actualmente mediante distintos tipos de muros de contención.

Para estabilizarla se construirá una pantalla de micropilotes, junto con una viga de atado y anclajes activos al terreno. La zona directamente afectada tiene una longitud aproximada de 15 metros.

El coste de la actuación tampoco es menor: el precio base de licitación asciende a 403.162,56 euros.

El Ayuntamiento no señala que exista un riesgo inmediato de derrumbe ni califica la situación como una emergencia. Sin embargo, la combinación de movimientos ya detectados, deformaciones en el muro y la decisión de reubicar temporalmente a las dos familias durante la ejecución de los trabajos pone de manifiesto la especial atención que requiere este punto del Puerto Viejo.

Cinco meses con afecciones en el entorno

Las obras obligarán además a ocupar parte del espacio público.

Será necesario instalar una grúa, casetas y una zona de acopio de materiales, además de colocar vallas para prevenir riesgos ante posibles caídas de piedras.

También se desplazará el aparcamiento para bicicletas y probablemente se recortarán unos metros del tramo final del carril bici situado al pie del desmonte. Los ciclistas podrán circular por la calzada.

En cuanto a los peatones, se retirarán dos o tres bancos de la zona inicial del Puerto Viejo y se ocupará temporalmente parte de la acera.

No se prevén cortes generales de tráfico, aunque sí afecciones puntuales por la colocación de la grúa y las operaciones de carga y descarga.

Cinco meses de trabajos, más de 400.000 euros de inversión y dos familias que tendrán que dejar temporalmente sus casas mientras se estabiliza el terreno. Una intervención que vuelve a poner el foco sobre las condiciones de seguridad de una ladera situada en pleno Puerto Viejo de Algorta.